La decimocuarta obra de Cimrman nos lleva al corazón de un continente casi inmaculado por la civilización. Los viajeros checos se encuentran con una extraña tribu de caníbales y casi acaban en su menú. Los miembros de esta tribu son inusuales en dos sentidos: su apariencia y su extraordinaria docilidad. Estas características permitieron a Cimrman resolver problemas lingüísticos y de puesta en escena con una elegancia que otros dramaturgos mundiales solo pueden envidiar. Si, por ejemplo, G. B. Shaw hubiera abordado un tema así, el público habría pasado de 5 a 7 horas en el auditorio. Cimrman lo logró en solo una hora (sin contar el seminario científico introductorio). Por primera vez en la historia del Teatro Jára Cimrman, un animal vivo aparece en el escenario.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.