"Estoy lejos, en un viaje distante a través de mi propia ciudad", dice el cineasta Johan van der Keuken al final de su retrato de cuatro horas de Ámsterdam. La ciudad se presenta como un lugar donde viven personas de todos los rincones del mundo, que ejercen su influencia cultural en la vida de la ciudad. Con un mensajero en motocicleta como figura central, el cineasta presenta al público a personas de diferentes plumas. Vemos diversas expresiones culturales, como la escena de la casa, la entrada de San Nicolás y un ritual de duelo ghanés. El factor que une la película es el concepto de 'viajar', en otras palabras, Ámsterdam como una aldea global. La cámara viaja a través de la película de tres maneras: por tierra, por agua (canales) y por el aire.
Disponible en streaming y alquiler digital.