Construida en el tono de una tragicomedia, la película, a través de las situaciones realistas que presenta, excluye la parodia de cualquier tipo y deja espacio para la lírica y el humor. También presenta ante el público una historia que nos parecerá algo indiferente a la sociedad en la que tiene lugar, indiferente a lo político y lo social, dependiendo exclusivamente del estado del individuo mismo. El doble éxtasis ha encontrado una forma de expresión novedosa, el único hecho indiscutible. Se realizó cuando Ion Iliescu aún "hacía" de presidente del país.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.