Una meditación personal sobre el paisaje del Oeste americano que sigue la concepción dominante en la naturaleza en los siglos XIX y XX desde los pioneros hasta los turistas con cámaras instamáticas, al mismo tiempo que sigue obsesivamente las cuatro estaciones. Las vicisitudes elementales del clima, el momento exacto del día, el color de la luz y del suelo y los árboles forman un registro visual agudo del estado de ánimo constantemente cambiante del paisaje. La película intenta con éxito, con una firmeza tranquila, apasionada y casi exclusiva, confrontarnos de la manera más desnuda posible con nuestra incapacidad cultural para ver la naturaleza en su totalidad, sin prejuicios.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.