Después de echar un vistazo a algunas criaturas extrañas, el narrador y la cámara nos llevan al bosque del Chaco, en las fronteras de Paraguay, Argentina y Brasil, donde vive un murciélago vampiro, desmodus rotondus, que ataca a la vida silvestre y a las criaturas domesticadas, matando a las pequeñas al drenar toda su sangre y a las grandes al dejar un parásito en su torrente sanguíneo. De cuatro pulgadas de largo, con una envergadura de 12 pulgadas, vemos cómo camina, se acerca a una víctima, arranca un parche de pelo lo suficientemente grande como para que pueda enganchar sus dientes, y luego lame seis u ocho onzas de sangre. Su saliva puede ser un anestésico que mantiene a sus víctimas dormidas. Una nariz chata y un labio leporino contribuyen a su eficiencia y a su aspecto horrendo.
Sin disponibilidad de streaming, alquiler digital o salas en este momento.